Tras el dominio de Guerrita,
retirado en 1899, se abrió un periodo de transición durante la primera década
del siglo XX, con nombres tales como el mexicano Rodolfo Gaona, Rafael González “Machaquito” o Ricardo Torres “Bombita”. Dieron
paso a la llamada «época dorada» del toreo, que se extendió durante la década
de 1910 a 1920 y que tuvo como máximas figuras a Juan Belmonte y José Gómez “Joselito”.
Son unánimemente considerados los dos diestros más importantes del toreo
moderno: Belmonte, como el creador de la estética moderna («parar, templar y
mandar») y Joselito como el torero total, dominador de todas las suertes y de
todos los aspectos de la tauromaquia (desde la idea de construir grandes plazas
monumentales hasta los detalles de la selección del toro bravo), que aglutinó
lo mejor del toreo antiguo y anunció la técnica que habría de imponerse en el
futuro.
Joselito "El Gallo" dando un pase al natural.
Posteriormente a la Guerra Civil Española se produce un potente resurgimiento
del mundo taurino, especialmente gracias a la figura de Manolete, para muchos el más vertical
de los toreros en la historia. De este auge siguen figuras como Luis Miguel Dominguín, el mexicano Carlos Arruza, Pepe Luis Vázquez, Antonio Bienvenida, Pepín Martín Vázquez, Miguel Báez "El Litri", Julio Aparicio y Agustín
Parra "Parrita". Si bien esta época se cierra con el fallecimiento de Manolete en la tragedia de Linares, surge entonces otra famosa
rivalidad taurina que apasiona al mundo taurino, la de Dominguín y Antonio
Ordóñez.
Juan Belmonte toreando en Sevilla.
Ya en los años cincuenta se alza la figura de
particular elegancia del venezolano César
Girón, quien lidera en dos ocasiones (1954 y 1956) el escalafón taurino en
España, hazaña que repetiría su hermano Curro en 1959 y 1961. Destacan en los años
sesenta, además del mencionado Curro Girón, toreros como Paco Camino, Santiago Martín "El Viti" y Diego
Puerta, además de la sensación que causó el surgimiento del poco ortodoxo y
revolucionario pero muy triunfador Manuel
Benítez "El Cordobés". Las décadas de los setenta y ochenta son las
de mayor expansión comercial del mundo de los toros, llegando a haber corrida
incluso en el Astrodome de Houston con la participación de El Cordobés.
Las grandes figuras de esta época son: Manolo
Martínez, Eloy Cavazos, José Mari Manzanares, Pedro Gutiérrez Moya "El Niño de
la Capea", González,
Francisco, Antoñete, Francisco Ruiz Miguel y Juan
Antonio Ruiz "Espartaco", líder de la estadística en forma
consecutiva desde 1985 hasta 1991.

